RESOLUCION 1457 de Julio de 2010:
“Prohíbe a las
empresas y particulares el abandono o eliminación incontrolada de llantas
usadas, ocupar el Espacio Público, depositarlas en rellenos sanitarios,
enterrarlas, acumularlas a cielo abierto o incinerarlas. Y exige la
implementación de Sistemas de Recolección Selectiva de las llantas fuera de uso
por parte de los Productores e importadores de Llantas en Colombia”.
CUBIERTAS CON LLANTAS
¿Cubiertas con llantas…?
La realización de este proyecto
se encamina a afrontar un problema sobre la utilización de llantas usadas; si
bien han surgido diferentes alternativas en los últimos años e incluso
normatividades que regulan el manejo de llantas usadas, pensamos en una solución
que permita la utilización del 100% de la llanta mediante un plan que beneficie
a las personas de bajos recursos.
La idea es realizar techos con
llantas usadas, buscando la manera de moldear el material con equipos o
herramientas que sean de fácil acceso para personas que no disponen de recursos
suficientes para construir cubiertas convencionales, atacando de esta manera
dos problemáticas importantes: la primera, de carácter social, mejoraría las
condiciones de vivienda para muchas personas que, como se dijo anteriormente,
no cuentan con los recursos necesarios para la construcción de una cubierta que
cuente con alfardas, caballetes, tablilla, tela asfáltica para impermeabilizar
y tejas, de manera que recurren a cubiertas precarias que en tiempos de
invierno no alcanzan a proteger lo suficiente. Y en segunda instancia,
proporcionaríamos otra alternativa para el uso de las llantas, con la ventaja
de que se usaría el 100% del residuo e implicaría procesos artesanales que no
contaminan el medio ambiente.
¿De dónde sale esa idea…?
El uso de residuos estuvo siempre
presente en la lluvia de ideas para la formulación del proyecto; se buscó hacer
uso del PVC sobrante en construcción mediante la generación de paneles
divisorios, sin embargo, en el estudio de arte se determinó que la generación
de sobrantes de la materia prima era casi nulo, lo que llevó a desistir de la
idea.
Otra opción era la utilización de
botellas para la generación de cerramientos tanto verticales como horizontales,
sin embargo, pensamos en la idea de un material que proporcionara unas mejores
condiciones de aislamiento acústico y lumínico.
... Y luego, ¿Qué? ¿Cómo? Y… ¿Con qué?
Una vez llegamos al consenso de
la realización de un techo con llantas, tuvimos la necesidad de pensar que
forma tendrían los elementos que componen la cubierta, de esta manera
delimitamos el campo en el cual vamos a trabajar dentro del cerramiento, es
decir, la estructura de soporte central deberá ser igual a la cubierta
convencional, y se deberán disponer de elementos de soporte transversales, sin
embargo, con una mayor separación, lo que implica un menor gasto de material y
por tanto de dinero.
Lo anterior quiere decir, se
tendrá un caballete de soporte y unas alfardas dispuestas transversalmente cuya
separación entre elementos dependerá en principio de la luz de la cubierta pero
será motivo de investigación. De manera previa a desarrollar los ensayos y
estudios debidos, nos atrevemos a estimar que la tablilla podría reemplazarse
por otro tipo de maderas conglomeradas de menor costo y de menos impacto
ambiental que el sistema convencional.
El punto fuerte en el que nos
concentraremos es en la forma de disponer los elementos elaborados a partir de
las llantas usadas.
¿Pero… cuáles elementos?
Como ya se ha mencionado nuestra
materia prima son las llantas usadas.
Una llanta común está compuesta
por caucho natural o sintético, acero, tejido de poliamida o poliéster,
componentes que le bridan resistencia, estabilidad y durabilidad.
Si pensamos en las condiciones
que debe cumplir una cubierta, aparecen necesidades de protección frente a la
intemperie, aislamiento térmico y acústico, deben dejar correr fácilmente el
agua para evitar que se estanque y por supuesto ser impermeable; regresando a
las características que proporciona una llanta, encontramos que la banda de
rodamiento, es decir, la capa más exterior de la llanta, cumple con estas
condiciones, buen disipador de calor, evacua fácilmente el agua y resistente.
La determinación de la forma de
cada elemento debe ser motivo de investigación y ensayos, puesto que es
necesario estudiar la capacidad de escurrimiento del agua y los empalmes que se
deben hacer entre los mismos elementos y la madera base; sin embargo,
inicialmente se plantea formar rectángulos que se asemejen a las medidas de una
teja tradicional, es decir, alrededor de 22 cm x 45 cm.
¿Por qué llantas…?
Para el año 2007, el área
metropolitana del Valle de Aburrá dijo que en esa zona alrededor de 1.304.642 de llantas se generaban al año,
para el actual año y con el significativo aumento del parque automotor la cifra
debe ser considerablemente mayor (No se encontraron registros). El 29 de julio
2010 es publicada la resolución 1457 del 2010 por la cual se establecen los
Sistemas de Recolección Selectiva y Gestión Ambiental de Llantas Usadas y se
adoptan otras disposiciones, por El Ministro De Ambiente, Vivienda Y Desarrollo
Territorial, a partir de la cual, en la ciudad de Medellín se disponen cerca de
20 puntos autorizados de recolección de llantas usadas y se ordena que para el
2012 los productores recogieran el 20% de las llantas usadas.
Con esto pensaríamos que la
problemática está solucionada, sin embargo, la realidad es otra y aún existen
muchos monta-llantas o talleres que no acatan la normatividad y las dejan en
las calles o incluso en ríos, generando impactos negativos como proliferación
de mosquitos y roedores debido al estancamiento del agua, riesgo de incendios
incontrolables donde se acumulen una gran cantidad de llantas y además
deterioro del paisaje.
¿Y las materas o los columpios…?
Las llantas usadas han despertado la
creatividad de las personas que se preocupan por los impactos negativos que
genera el mal manejo del residuo, así que es común ver que se emplean en
materas, columpios, muros de contención y en casos que requieren procesos
adicionales como el uso del caucho para la elaboración de canchas sintéticas,
adicionándolo para asfalto, en la fabricación de suelas de zapatos, juguetes y
hasta tapetes o baldosas.
Aun conociendo los múltiples
usos, seguimos empeñados en proporcionar un uso al residuo que beneficie a
personas de bajos recursos que tengan acceso a botaderos ilegales o incluso en
sitios adecuados para el fin, y puedan construir ellos mismos su cubierta.
Creemos que el proceso no
requiera personal altamente calificado lo que acercaría a las personas con el
producto final y se podrían generar pequeñas empresas de tipo artesanal que se
dediquen a la producción de techos con llantas.
¿Por qué alguien querría tener un techo con llantas?
La idea de un techo con llantas
ya se ha implementado, existe una empresa en Calgary, Canadá, dedicada a
producir este tipo de techos, pero la construcción requiere un procesamiento
complejo de la llanta para llegar a la forma final. En contraste, en otros
sitios han intentado cortar burdamente las llantas y pegarlas precariamente
sobre una tabla formando un cerramiento.
Cualquier persona que desee hacer
una cubierta puede interesarse en el proyecto, ya que el objetivo es encontrar
un punto medio, ofrecer un producto estéticamente agradable con prestaciones de
resistencia, utilidad y durabilidad, tratando de encontrar un ahorro económico
en la utilización de un residuo sólido como materia prima.
En conclusión será un producto de
bajo costo con grandes beneficios por sus propiedades físicas que contribuirá
con la mejora del medio ambiente.
¿Qué se sabe del tema…?
Pocas investigaciones hay al
respecto, no es fácil conocer fuentes de información sobre el manejo de los
residuos de llantas, sin embargo, en Bogotá se publicó una Guía para el manejo
de llantas usadas “Un sector transporte con operación más limpia” donde se ilustran
los siguientes datos, que permiten tener un orden de magnitud del problema.
Es una ciudad diferente, empero,
es posible dimensionar de manera general la problemática de la reutilización
del residuo.
Se hizo un acercamiento a dos
talleres de cambio y reparación de llantas; el primero, ubicado en el barrio
Alcalá de Envigado, donde nos contaron que las llantas eran recogidas por un
señor, no obtuvimos información detallada, por tanto no sabemos si la
recolección es de una entidad autorizada o si se hace de manera ilegal.
El segundo taller “LLANTAS Casa
Grande” donde nos atendió el señor Rubén Darío Vanegas y nos contó que
semanalmente llamaban a la empresa “Mundo Limpio” para que hiciera la
recolección de las llantas en desuso, lamentablemente, según él, era que debían
pagar un valor de $1000 (Mil pesos Colombianos) por cada llanta que recogían.
Intentamos en vano comunicarnos
con la empresa “Mundo Limpio”, la única respuesta que dieron fue: Recogemos las
llantas de los diferentes puntos de recolección de llantas de Medellín. Nos
dieron un número pero en éste no respondieron.
Se realizaron algunas fotografías
de la situación de los dos talleres mencionados anteriormente:





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